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1941 – 2023

Vida

La biografía de Eduard Arranz-Bravo se organiza sola por los lugares donde trabajó. Cada taller es una manera de pintar distinta, y los cortes caen donde cayeron de verdad: no cada diez años para que los números queden redondos.

Eduard Arranz-Bravo pintando en el taller de Vallvidrera, 2016: inclinado sobre la parte baja de una tela grande —lazos rojos sobre fondo blanco—, siguiendo el trazo negro con un pincel fino. Pañuelo rojo al cuello; detrás, la pared de hormigón y obra apoyada.
En el taller de Vallvidrera, 2016.

1954 – 1966 · Barcelona

La formación

El inventario conserva obra desde 1954: bodegones, retratos y calles de factura académica, pintados antes de cumplir dieciséis años. Bellas Artes de Sant Jordi desde 1959, y viaje a París en 1958.

La Fundación documenta, después de París, un tramo de pintura abstracta del que la selección pública todavía no muestra ninguna obra. Amistad con Gerard Sala, Robert Llimós y Rafael Bartolozzi; el físico Miquel Masriera lo introduce y le escribe el texto del catálogo; primera individual en el Club Universitari. En 1966, la exposición «Noves expressions» marca el punto de inflexión.

Patio encalado, 1964. Sentado ante telas del período figurativo inicial: figuras femeninas apoyadas en la pared. Fotografía en blanco y negro.
Con obra de los primeros años, 1964.
Caminando por un terreno arenoso, con una cámara colgada al cuello; al fondo, una ciudad en pendiente y el campanario de una catedral. Lugar sin identificar. Fotografía en blanco y negro.
En los primeros años. El archivo no ha identificado el lugar.
En un taller, sentado de lado en una silla de madera curvada, cigarrillo en mano; telas apoyadas y mesa de trabajo detrás. Fotografía en blanco y negro.
En un taller, en los primeros años. Fecha y lugar sin confirmar.

1967 – 1972 · Vallvidrera, con Bartolozzi

El giro

En 1967 cambia radicalmente. La crítica acuña «nueva figuración», etiqueta que él detestaba y que rechazó siempre que se la pusieron delante.

Bienal Estrada Saladrich y Bienal en 1967, premio Ynglada-Guillot de dibujo en 1968. Se traslada a Vallvidrera, donde comparte taller con Rafael Bartolozzi. El período culmina con la fábrica Tipel.

Galería Ivan Spence, Ibiza, 1967. De pie bajo un arco encalado, ante una pintura de formas claras; Francesc Parcerisas sentado a la sombra. Fotografía en blanco y negro, de grano grueso.
Con Francesc Parcerisas en la Galería Ivan Spence, Ibiza, 1967.

1972 – 1985 · Vespella de Gaià, Tarragona

La década Bartolozzi

Diez años de trabajo a cuatro manos: exposiciones, murales, edificios pintados, diseño y acciones. Un hotel en Magaluf en 1973, la fachada del Centre Internacional de Fotografia de Barcelona en 1978, la casa de Camilo José Cela en Mallorca en 1979.

«Mides universals», setenta obras en el Saló del Tinell, en 1979. Bienal de Venecia, trigésima novena edición, en 1980.

Retrato de los años setenta: pelo largo, bigote espeso, gafas de montura clara. Fotografía en color.
En los años setenta.
Sala con una pared de vidrio sobre un jardín con un olivo, probablemente en Tarragona. Sobre una tarima, una pintura de gran formato: una calle empedrada en perspectiva y unas manos en la parte alta. Él, apoyado en la pared. Fotografía en blanco y negro.
En los años setenta, probablemente en Tarragona.
«Mides universals», 1979. De pie en una sala blanca con lucernarios, chaleco de punto rojo y amarillo; contra las paredes, hileras escalonadas de bastidores vacíos. En el suelo, un perro negro. Fotografía en color.
«Mides universals», 1979.

1985 – 1991 · Cadaqués

La antigua fábrica de sardinas

Taller en la antigua fábrica de sardinas, reformada por Lanfranco Bombelli. Serie litográfica «La casa», entre 1986 y 1988.

Retrospectiva en el Palau Robert y Museo de Arte Moderno de São Paulo, ambos en 1989. En 1992, Paço Imperial de Río de Janeiro —donde antes, de españoles, solo habían expuesto Picasso y Miró— y Pabellón de Cataluña en la Expo de Sevilla.

El estudio de Cadaqués, 1986: sala alta de vigas de madera, reformada por Lanfranco Bombelli. De espaldas, ante el caballete; a la izquierda, una obra grande con un ancla; retratos enmarcados en el suelo. Fotografía en blanco y negro.
El estudio de Cadaqués, 1986.
Mirando muy de cerca una escultura pequeña de bronce, con un lápiz pasado por la varilla de las gafas. Fotografía en blanco y negro.
Entre los años ochenta y noventa.

1991 – 2013 · Vallvidrera, la casa-estudio

El retorno

Vuelve a Vallvidrera, a la casa-estudio. «Fe», en el Reina Sofía, entre 1997 y 1998. Primera exposición en Franklin Bowles, Nueva York, en 1998: el inicio de veinticinco años de relación.

Series «Elements» y «Latituds», a beneficio de víctimas del terrorismo, en 2002 y 2003. Obra con Ferran Adrià. En 2009 se crea la Fundació Arranz-Bravo y abre al público.

Sala de paredes blancas con un lucernario rectangular. De pie, con los brazos cruzados, junto a una tela grande montada sobre un carro; obra roja y dorada apoyada a la derecha.
En el taller, con obra de aquellos años.
Con Richard Hamilton: Hamilton hablando, él escuchando con la mano en la barbilla y el pañuelo rojo al cuello. Fotografía en color, de cerca.
Con Richard Hamilton.

2013 – 2023 · Vallvidrera, el nuevo estudio

La obra tardía

El edificio de Garcés · De Seta · Bonet se termina en 2013. La obra de estos diez años se hace bajo luz cenital, sin vistas, entre hormigón visto, y en formatos de dos metros por dos y mayores.

Shanghái y Moscú en 2014, Instituto Cervantes de Moscú en 2016. El casco del crucero «Norwegian Encore» en 2019. Restauración de la Tipel entre 2019 y 2020. Dicta sus memorias entre 2020 y 2023.

Retrato de los últimos años en Vallvidrera: la cara apoyada sobre el antebrazo, barba blanca. Fotografía en blanco y negro, muy de cerca.
En Vallvidrera, en los últimos años.
La sala de pintura del nuevo estudio vista desde el suelo: cuatro planos inclinados de hormigón suben hasta un lucernario de vidrio, la única entrada de luz. Abajo, alguien sentado de espaldas ante una mesa de trabajo, rodeado de telas.
La obra de estos diez años se hizo aquí debajo. El taller

Los cuatro centros

De 1980 en adelante, el estilo fragmentado deja paso a una pincelada más suelta y a obra llena de color, con predominio del rojo. La crítica identifica en ella cuatro centros anatómicos que pintaba obsesivamente: la cabeza, el corazón, los ojos y las manos.

El taller de Vallvidrera · El catálogo · La Fundació Arranz-Bravo